Normalmente no soy mal hablada, pero es que ver como una panda de idiotas se tiran a destrozar la Cibeles en Madrid, cómo llevo toda la noche sin dormir por culpa de los pitidos de los capullos que van conduciendo sus cuatro latas a toda velocidad por haber ganado el partido contra “yoquesé” que equipo, me pone de mal genio. Y para colmo me entero que aprovechando el bullicio saltan a la calle unos NeoNazis ha hacer el imbécil y ha tirar botellas de vidrio al cielo para descalabrar a alguien o armarla contra tipos de la calle y que, por si eso ya era poco, los antidisturbios sólo estén atentos de que aficionados al espectáculo del futbol pasen a las fuentes poniendo la vista ciega ante tales fechorías, atentados contra otras personas no pertenecientes al grupo Nazi, me parece aberrante.


Nos están dejando tontos con tanto fútbol, Les están dejando tontos.


Que se llevan 215.000 euros mientras cada vez menos familias llegan a pagar sus hipotecas y los malditos españolitos siguen apoyando a su equipo de mala muerte. Que salga más gente a la calle porque 20 catetos metan más goles que otros 20 catetos de otra nación, que para denunciar las barbaridades que reinan en el mundo. Por favor, no se molesten, si la causa ya está perdida! Dejemos que el hambre nos siga devorando, dejemos que España se siga empobreciendo para que el Euribor nos arranque las entrañas a falta de ingresos en el tiempo preestablecido.


Pero tranquilos, no padezcáis, que si España gana algo en la Eurocopa será porque somos un gran país.